| N O T A C R Í T I C A
Escultor, gráfico y Design Arquitectónico italo-uruguayo, nacido en Montevideo, Uruguay, residente en Italia y España varios años; artista en su más amplia y extensa definición de la palabra, es sin duda y sin ánimo de equívoco un artífice de nacimiento, siendo posiblemente una de las condiciones más importantes e interesantes que puede tener el ser humano, si a ello añadimos su calidad artística, mente innovadora, humildad y su capacidad creativa, con un gran dominio de la profesión. Afable por naturaleza, circunspecto, con un rasgo especial y distinto en muchas facetas al resto de compañeros de profesión, se mueve vocacionalmente, sintiéndose a gusto consigo mismo, siendo algo promordial en el desarrollo de una actividad tan difícil como es el arte y siempre lo lleva a buen puerto. Es un investigador nato, cada segundo del día su mente está elaborando algo distinto y trata de darle forma. A eso se le llama razonamiento artístico, el cual desgraciadamente sólo es privilegio de unos pocos elegidos y Roberto es, sin la menor duda, uno de ellos. A lo largo y ancho de su dilatada carrera ha tocado para sus esculturas mil y un elementos distintos, dándoles forma y lo más importante, vida, pero en la actualidad está amalgamando en todas sus obras gemas "cristales naturales" con cristal de Murano siendo todo un alarde de belleza y genialidad, como los grandes maestros de Murano. Roberto saca la gama cromática al completo, aguas, transparencias, movimientos y así mil y un detalles, creando atmósfera en su entorno, trabajando en distintos planos con exactitud y mucha fuerza. Sus esculturas tienen sobriedad, son esbeltas, tiene un gran dominio de la tridimensionalidad, con figuras humanas dentro de un expresionismo abstracto figurativo como nunca había admirado. Todas sus obras son un deleite para la vista, con distintos matices, según el ángulo a observar de una misma pieza. Tiene diversidad de formas y colores, son un estallido de luz y color, crean ilusión óptica, tienen movimiento y especialmente poseen armonía y equilibrio en su totalidad y, algo muy importante, cada persona que tiene el placer y el deleite de ponerse frente a una de estas esculturas desarrolla un sentimiento y un sentido distinto, logrando crear en su mente algo excelso y maravilloso, siendo toda una fruición contemplarlo. Cada una de sus obras gráficas o escultóricas hasta su terminación o culminación van precedidas de un minucioso trabajo, muchos bocetos, apuntes, creadas y medidas tanto manualmente como por ordenador sin dejar nada al azar. Tan sólo un ápice de su arte, en el caso de las esculturas, es confiado a la cocción, sin duda también sabia como la propia naturaleza. En estos momentos Aguerre es sin duda el escultor más original que podemos encontrar trabajando el cristal de Murano, por su capacidad creativa al anexarlo a piedras preciosas - gemas de muchas variedades - y con un personalísimo y característico estilo. Aguerre expone en forma permanente sus obras gráficas y esculturas en el país y la tierra donde nació el cristal y puedo aventurarme a decir que pasará a la historia como antes Gaspar Lehmann, George Ravenscroft, Thomas Webb, Dominik Biemann, Louis Comfort Tiffany, René Lalique, entre otros muchos. El vidrio, material ya existente por el 1500 a. C., es en la actualidad algo que realza, enamora. Podemos ver cotidianamente desde collares hasta vidrieras, pero son las esculturas de Aguerre la simbología pura de la belleza realizada en cristal de Murano.
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